Cada silencio una semilla. El germen de una flor... Que se marchita
lunes, 21 de enero de 2013
jueves, 10 de enero de 2013
Hay
Era un beso cualquiera. Una tarde cualquiera. Un tipo cualquiera.
Ella llegó a pensar que se trataba de una promesa más, agregada a otras tantas afirmaciones que solo emergían con vida como parte de un circo, provocativo pero cruel, en el que solo en sus sueños más remotos era la protagonista.
Pero, al desear que fuera más que una circunstancia sin mérito, el instante paralizó toda razón que se pudiera predecir antes del primer tacto.
Y se petrificó entre sus dedos y en la fina carne de sus labios el gozo impredecible de las oportunidades infinitas. Y, aunque se prometió no volver, se lanzó sin pensarlo en una sensación perecedera.
Ella llegó a pensar que se trataba de una promesa más, agregada a otras tantas afirmaciones que solo emergían con vida como parte de un circo, provocativo pero cruel, en el que solo en sus sueños más remotos era la protagonista.
Pero, al desear que fuera más que una circunstancia sin mérito, el instante paralizó toda razón que se pudiera predecir antes del primer tacto.
Y se petrificó entre sus dedos y en la fina carne de sus labios el gozo impredecible de las oportunidades infinitas. Y, aunque se prometió no volver, se lanzó sin pensarlo en una sensación perecedera.
sábado, 5 de enero de 2013
Con y sin
En los territorios abandonados
la tierra solo se nutre de la imaginación.
Solo le queda aceptar que perdió un juego.
Que ni siquiera era suyo.
la tierra solo se nutre de la imaginación.
Solo le queda aceptar que perdió un juego.
Que ni siquiera era suyo.
viernes, 28 de diciembre de 2012
El paso
Levanta los pies y lo sigue, como si fuera una neblina invisible. No hay ruido. No hay respiración que la delate, excepto el momento del beso.
Aunque, como era de esperarse, jamás alcanzaría a tocarlo.
No como ella lo imaginaba en un pequeño y perdido sueño, entre la despedida y la verdad.
sábado, 15 de diciembre de 2012
Plácido
Solo sonrío porque no hay cuentas claras.
El nerviosismo nos revienta el pecho.
Nos deja en la piel la sensación de un animal revestido de instinto, un instinto que nos da el poder de hacer cualquier tontería.
Sin embargo, es así que surgen los placeres y es así que se nutren hasta despedirse.
Y el día de su muerte nos sacudiremos el perdón, desearemos que el raciocinio hubiera triunfado antes, y nos meteremos debajo de nuestras escamas para desaparecer.
Pero es así que creemos crecer, es así que se nutre cada memoria hasta morir.
Y cuando la fortuna y la virtud nada pueden remediar
es el deber de todos acariciar los cortos placeres,
los engaños que delatan la verdad que creímos escondida.
Tomar el wisky en las rocas, penetrar el sabor de un tabaco, cerrar los ojos mientras se evapora el sudor de la desnudez, y tartamudear cuando se mira directamente a los ojos.
El nerviosismo nos revienta el pecho.
Nos deja en la piel la sensación de un animal revestido de instinto, un instinto que nos da el poder de hacer cualquier tontería.
Sin embargo, es así que surgen los placeres y es así que se nutren hasta despedirse.
Y el día de su muerte nos sacudiremos el perdón, desearemos que el raciocinio hubiera triunfado antes, y nos meteremos debajo de nuestras escamas para desaparecer.
Pero es así que creemos crecer, es así que se nutre cada memoria hasta morir.
Y cuando la fortuna y la virtud nada pueden remediar
es el deber de todos acariciar los cortos placeres,
los engaños que delatan la verdad que creímos escondida.
Tomar el wisky en las rocas, penetrar el sabor de un tabaco, cerrar los ojos mientras se evapora el sudor de la desnudez, y tartamudear cuando se mira directamente a los ojos.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Aproximaciones
domingo, 2 de diciembre de 2012
Traiciones
Si supiera entrometerme
sin causarte tanto alboroto
los obsequios serían vidas sin nombre... Un deseo querendón
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