Se mueve, parpadea, duerme. Hay un tesoro escondido en el iris de sus ojos. Relámpago, fugaz, misterio. Cierra la puerta, que nadie vea.
martes, 6 de abril de 2010
domingo, 4 de abril de 2010
Una mujer que canta sola
Hay un silencio en la sala
vacía, vacía.
Tengo los recuerdos dormidos
frágiles, frágiles.
Un libro enorme pasa las páginas
lento, lento.
Y el viento...
el viento me habla de una soledad infinita que sólo es comparable a las praderas oscuras.
El rocío cubre las pupilas
lloro, lloro.
Las canciones mecen la alegría
suave, suave.
Caigo en un profundo encuentro
vacío, vacío...
... vacío el día que no tiene noche que lo consuele.
Tengo los recuerdos dormidos
frágiles, frágiles.
Un libro enorme pasa las páginas
lento, lento.
Y el viento...
el viento me habla de una soledad infinita que sólo es comparable a las praderas oscuras.
El rocío cubre las pupilas
lloro, lloro.
Las canciones mecen la alegría
suave, suave.
Caigo en un profundo encuentro
vacío, vacío...
... vacío el día que no tiene noche que lo consuele.
Una esperanza huye triste, con las manos en el rostro.
Se le han borrado los ojos y le han cortado la lengua.
Quiero vivir por ella,
encantada y convertida en hombre...
...frágil, frágil.
Frágiles los dos.
Se le han borrado los ojos y le han cortado la lengua.
Quiero vivir por ella,
encantada y convertida en hombre...
...frágil, frágil.
Frágiles los dos.

miércoles, 3 de marzo de 2010
SECAS HOJAS
Estaba muy cerca de mi. Una pila de hojas secas, solitarias, marrones, otoñales, amigas del viento, de la magia, de las hadas. Parecían una torre de chocolate derritiéndose. Se sentía el deseo de lanzarse sobre ella y comérsela disfrutando del dulce sabor a verde, a raíz, a mañana.
Una visión juguetona llegó hasta mí... sentí deseos de saltar sobre el montículo de hojas, y revolcarme con ellas en un placentero viaje a lo introspectivo. Donde se olvida todo, donde retienes una sonrisa pícara, de "no me importa", de niña pequeña, de ilusión imperecedera.
Pero toda posibilidad de ideas se fue en un soplo, de un viento violento y frío.
El otoño está por irse.
Una visión juguetona llegó hasta mí... sentí deseos de saltar sobre el montículo de hojas, y revolcarme con ellas en un placentero viaje a lo introspectivo. Donde se olvida todo, donde retienes una sonrisa pícara, de "no me importa", de niña pequeña, de ilusión imperecedera.
Pero toda posibilidad de ideas se fue en un soplo, de un viento violento y frío.
El otoño está por irse.
domingo, 28 de febrero de 2010
sábado, 6 de febrero de 2010
CONFESIÓN I
He dejado de ser yo, de un cierto modo extraño y patético. Me he soñado miles de veces sentada en una banca, pensando. Pensando, pensando. ¿Es que hay otra cosa mejor?
Pienso, sentada en dura banca de concreto, o suave almohada de aire, que ya no soy yo. He dejado de leer, he dejado de escribir, he dejado de creer. Mi talento, cuestionado tantas veces, me parece agobiante de tratar. Hablo con los duendes, hablo con mis cartas y mis confesiones y me siento presa de un terrible rapto de mi seguridad, un tremendo error para quien goza de la locura y vive de ella, incluso porque sus pesares se liberan en una manía loca y aristotélica de pensar sin rumbo, de mirar sin rumbo, de escribir sin rumbo aparente, por creer simplemente en un placer estético de escribir. Que tan malo, que tan bueno, que tan tonto, que tan necio puede ser. No lo sé, nunca me gustó pensarlo, nunca creí necesario tanto cuestionamiento perfecto. Ya no soy la misma, estoy en una crisis. Hay muchas chicharras que cantan sin parar, no me dejan, no me dejan, ¡NO ME DEJAN!
Duérmete niña, duérmete.
NECESITO UN DESEO

Estoy esperando a que vuelvas, deseo de ser literatura.
Estoy desesperada por sentirte entre mis razonamientos, mi vida y mi imaginación.
Vivir sin ti, deseo de ser palabra y sentimiento, es la tortura de cualquier escritor perdido en la soledad por el desencanto de su musa. Es cuando la musa envejece, y el deseo se marchita. Es cuando algo nuevo debe pasar y nunca pasa.
Estoy esperando a que vuelvas, deseo de ser literatura.
Hay algo que me llama desde la música inconfundible de tu voz,
pero no puedo ubicarte, sorda y ciega, sin algún guía que me acompañe.
Solía ser tú y solías ser conmigo.
Estoy esperando por ti, mi deseo, mi preciado deseo de ser duende, de ser hada, de ser mago, de ser pobre, de ser marginado, de ser visionario, de ser raro, de ser único, de ser mágico, de ser alto, de ser montaña, de ser mar, de ser ave, de ser alas... de ser literatura.
No te olvides de mí, no te olvides.
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