lunes, 11 de julio de 2011

Inconcluso el encuentro



Cuando está a punto de cocinarse un encuentro,
la oscuridad consigue un escape...
y nosotros, crueles víctimas de su decolorado mundo infante y utilitario
nos vamos por el mismo agujero negro hacia una dimensión solitaria.
El encuentro se hará esperar en estos mundos más próximos.



Espero.

martes, 7 de junio de 2011

te vas estando

No tengo manera de saber qué piensas.
En el comedor, girando lentamente la cabeza hacia una posición neutra, dejas que el televisor siga su camino sin atención y que el curso de las historias que te cuento en el desayuno no tengan como destino tu escucha. Tu espacio es sólo tu y la alcoba de tu mente giratoria e impenetrable.
Te sumerges en algo que tu mente te dice, y yo me sumerjo en el fallecimiento involuntario de toda conexión contigo. Sufro no saber qué hay detrás de tus pupilas dilatadas, y me enfurece no tener el chance para entrar en tus intimidades mentales, que por alguna extraña razón exijo que compartas.
Supongo que es una reacción para no sentirme aparte, dejada, sola. Para no sentir que has dejado de estar conmigo y que disfrutas esos momentos de mi ausencia, aún cuando estoy mirándote detenidamente al otro lado del comedor.
Mi mente, que también se abstrae, imagina que me has dado la espalda y te has ido, solo, sin mí, sin nada de lo que somos, a un planeta en el cual la mayoría de las oportunidades no soy bienvenida.

lunes, 6 de junio de 2011

CONFESIÓN III / Ella, la imagen que me hace llorar

Mi ejercicio menos gustoso es mirarte, con los ojos de una abusadora convicción de hacer de mí lo que tú eres.
Me resigno a pensar en las imperfecciones, las abolladuras, los latidos pobres que me describen a momentos y los convierto en el fuerte de mi personalidad. Entonces, descubro que soy horrible y tú terminas por dibujarte aurora y esplendor. Me encierro en la encrucijada de una molestia, me esfuerzo por conmoverme y aceptarme.
Pero me derrumbo y lloro.
Porque aún no soy capaz de entender que debo quererme primero.
Tu imagen me tortura, porque veo que tu perfil encaja con el suyo y tu vida encaja con todos los sonidos del mundo.
La mía, que en algún momento era verde, era luz, y era agua, ahora se ve pequeña y llorona.

El otro, que es mi amor, le pido que ayude a ser quien soy.

martes, 24 de mayo de 2011



La vida se siente entre la espalda y el pecho cuando la piel está junta... o cuando la poesía se entona a la perfección.


Es casi lo
mismo.

Se me ocurre la locura


Estando loca me siento más segura.

Suelto carcajadas sin pensar, y escribo para mí imaginando que todo está casi perfecto.
Estando loca siento que soy yo la que inaugura las mañanas del modo en que yo quiero, suelto
Soy insensata y soy sol, soy el espejo que se nutre de los libros.
Me voy caminando como un pastor por la playa, y me muevo como quien escribe un cuento para adultos sin permiso.
Suelto las alas, me despliego a sufrir cuánto quiero, a llorar mis vacíos, para luego dormir y soñar tal como siempre espero durante el día agobiante.
Puedo arrancar los males de raíz con tan sólo mirarlos,
y amar sin condiciones porque todo y nada importa al mismo tiempo.

domingo, 17 de abril de 2011

Rival

Hay que demostrar que enfrentar el miedo es un masoquismo literario que esconde un deseo verdadero de desaparecer el victimario
que te ataca,
que te busca,
que te retuerce.

Hay que buscar una solución pronto al sufrimiento.

lunes, 14 de marzo de 2011

El sueño

Tienes que darte cuenta de que el aire se está yendo por debajo de la puerta,
que las radiaciones son cada vez menos punzantes,
que ya no se siente,
que ya no se escucha,
que la espada se llenó de escarcha y de polvo,
que la fuente tiene agua de mar,
que la sal quema con el sol.

yo no estoy aquí para que me digas cuál será la señal que debo entender,
y si las mañanas son precipitadas y las noches humeantes
hay que conocer la buena nueva,
el júbilo vendrá con una mejor intención

si me dejo
si me muero
si me protejo
si me quito
si me alejo
si me desprendo

es fácil que no me creas

no me creas entonces,
pero regálame un poco de fe para sentir que el suelo es mucho más suave cuando caigo despacio