jueves, 1 de julio de 2010

Ella, la grande



La ciudad barre las colmenas del pasado.
Me arrastra a un espacio único, donde puedo ver el polvo atravesar mis dedos que intentan atraparlo, donde puedo ver historias cruzando las calles, paseando en los centros comerciales, cabeceando en los puestos de trabajo. Donde se transfiguran las siluetas de los autos y se hacen más altos y más curvos los puentes.
Las aguas son de perfume de cachivache y las memorias son vestidos de ancianas, de viejecitas mozas que comen tardes y tragan inocencias.
La ciudad me trae de vuelta a mi vientre.
Me siento tan nueva y tan sutil. Tan drástica, y tan vulnerable. Quién sabe si la ciudad sea consciente de su avasallador impacto, pero esto es definitivamente un conversatorio inconsciente de desquicias y miel. Un conversatorio con la muerte, con la infancia y con el calor. Con el sueño, la lentejuela y la llave de las puertas.
Es un todo, es una nada. Es un vacío que me recuerda a los pozos llenos de agua escarchada e interminable que nunca vi. Es un hoyo. Un cuento oscuro. Un maestro del disfraz.
Es una perla del caribe que espera a ser descubierta.
Es la ciudad que jamás me ha querido tanto como esta tarde.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Los últimos indicios de un respiro profundo, la noche que se apaga, las luces naturales que desembocan en los ríos de gente apurada: es la ciudad que se despierta, dormida en el mismo sueño, en la misma utopía... un masoquismo filosófico de vivir sin calma.

jueves, 13 de mayo de 2010








Estoy empezando a pensar que la locura es el final feliz de una historia sin fin.

viernes, 16 de abril de 2010

Falacia de un baile




Danza, danza, danza el duende, con la macabra risa.
El dragón, dragón lo envuelve y le hace cosquillas.
Ceniza, ceniza, ceniza, hay una ráfaga de viento.
Danza, dragón y movimiento se desvanecen deprisa.

domingo, 11 de abril de 2010

Canción de cama


Hay una música que adormece mis sentidos y despierta la imaginación.

Activa en el roce, fugaz y momentáneo, se esparce la canción por la espina dorsal.

El corazón, que siente más que cualquier otro órgano, se vuelve inquieto y en una sonora melodía de éxtasis me recuerda que vivo.

La piel, que recuerda todo, guarda en cada sensación la espera de una nueva mañana, acomodados los cuerpos, juntos y fetales, juntos y amados, juntos y vivaces, carnales y espirituales.

martes, 6 de abril de 2010

Se mueve, parpadea, duerme. Hay un tesoro escondido en el iris de sus ojos. Relámpago, fugaz, misterio. Cierra la puerta, que nadie vea.

domingo, 4 de abril de 2010

Una mujer que canta sola

Hay un silencio en la sala
vacía, vacía.
Tengo los recuerdos dormidos
frágiles, frágiles.
Un libro enorme pasa las páginas
lento, lento.

Y el viento...
el viento me habla de una soledad infinita que sólo es comparable a las praderas oscuras.

El rocío cubre las pupilas
lloro, lloro.
Las canciones mecen la alegría
suave, suave.
Caigo en un profundo encuentro
vacío, vacío...

... vacío el día que no tiene noche que lo consuele.
Una esperanza huye triste, con las manos en el rostro.
Se le han borrado los ojos y le han cortado la lengua.
Quiero vivir por ella,
encantada y convertida en hombre...
...frágil, frágil.


Frágiles los dos.